El nombre lo dice todo: estas pequeñas bolitas crujientes, cubiertas con una delgada capa de chocolate, son de esos antojos que enganchan. Es, sin duda, uno de los productos más pedidos en la tienda —y una vez que lo pruebas, entiendes por qué.
Dónde disfrutarlo:
- Como snack directo, el mejor acompañante para una tarde de películas o series.
- Como topping crujiente sobre helados o postres.
- En una mezcla de dulces o tablas.









