Hay algo en estas gomitas —los colores vivos, las formas variadas, esa mezcla de sabores frutales que nunca se sabe cuál va a salir— que remite directo a esas tardes jugando con los amigos del barrio, cuando un puñado de dulces surtidos era motivo suficiente para la felicidad.
Dónde disfrutarlas:
- Para un momento de distracción dulce.
- En mesas de dulces para cumpleaños o celebraciones.
- Compartidas, porque las gomitas surtidas siempre saben mejor cuando se reparten.












