Este té negro viene de las tierras altas de Sri Lanka —la antigua Ceilán—, donde las hojas se cosechan a mano en las zonas montañosas del centro de la isla. Al usar hoja entera y no fragmentada, la infusión resulta mucho más rica y aromática que la de un té en bolsita común, con ese cuerpo robusto y esas notas afrutadas que lo caracterizan.
Cómo prepararlo:
- Usa agua bien caliente, cerca de los 90-100°C.
- Deja infusionar entre 3 y 5 minutos, según qué tan intenso te guste.
- Cuela las hojas y disfrútalo solo.
Perfecto para la mañana, cuando buscas ese empujón de energía, o para una tarde cálida en el jardín, taza en mano, sintiendo el Ceylán en cada sorbo.










