Conocida como la especia dorada, la cúrcuma le da a tus preparaciones ese color amarillo-anaranjado tan característico, además de un sabor terroso con un dejo picante que combina bien con casi todo. Es rica en curcumina, el compuesto al que se le atribuyen sus propiedades antioxidantes.
Cómo sacarle provecho en la cocina:
- En adobos y marinados para pollo o carnes antes de hornear.
- En sopas, guisos y salteados, donde aporta color y profundidad de sabor.
- Mezclada en arroces o verduras salteadas para un toque más vistoso.
- En currys y platos con base de coco o leche vegetal.
Un dato útil: la curcumina se absorbe mejor cuando se combina con una pizca de pimienta negra y algo de grasa (como aceite de oliva), así que no dudes en juntarla con ambos en tus preparaciones.















