Hechos con cacao de calidad al 55%, estos chips tienen ese punto justo entre dulce e intenso —ni tan cargados como un chocolate amargo, ni tan dulces como uno de leche. Al tener menos azúcar, el sabor del cacao se nota mucho más en cada mordida.
Dónde usarlos:
- En galletas con chips, donde son el ingrediente protagonista.
- En queques, brownies o muffins, derretidos o enteros según la textura que busques.
- Derretidos, como cobertura para frutas, pretzels o helados.
- Como snack directo, para quienes disfrutan un chocolate menos dulce.
Ideales para quienes quieren seguir disfrutando el chocolate en sus preparaciones, sin pasarse de dulzor.












