Esta harina se obtiene moliendo almendras hasta lograr una textura fina, conservando su sabor suave y ligeramente a nuez. Al ser un producto que vendemos a granel, la textura puede variar levemente entre lotes, pero siempre mantiene esa calidad natural que la caracteriza.
Cómo usarla:
- Sola, en panqueques, queques o brownies, para un resultado más húmedo y con más sabor.
- Combinada con tu harina habitual, reemplazando una parte, para sumarle textura y aroma a tus preparaciones.
- Como base para masas de tartas o bases de cheesecake sin hornear.
Un tip: al no comportarse igual que la harina de trigo, las preparaciones con harina de almendras tienden a quedar más densas y húmedas —por eso funciona tan bien en recetas donde eso se busca, como brownies o bizcochos.
Es una buena fuente de grasas saludables, proteínas y fibra. Eso sí, al ser un fruto seco, no es apta para personas con alergia a este tipo de alimentos.
















