Esta harina se obtiene de la pulpa de coco seca y molida, lo que le da ese aroma ligeramente dulce y tropical que se nota. Es alta en fibra, lo que también significa que absorbe mucho más líquido que otras harinas —algo importante a la hora de usarla.
Cómo usarla:
- Combinada con otras harinas (como la de almendras o de trigo), reemplazando solo una parte, para evitar preparaciones demasiado densas.
- Sumando más líquido a la receta: por cada porción de harina de coco, considera agregar una porción extra de líquido (agua, leche o huevo).
- En galletas, bizcochos, panqueques, queques o brownies, donde aporta humedad y un sabor de fondo muy agradable.
Un tip: no la reemplaces uno a uno por harina de trigo en tus recetas de siempre —al absorber tanto líquido, necesita ajustes en la receta para que el resultado no quede muy seco o compacto.
Es rica en fibra y aporta grasas saludables y proteínas.
















