A diferencia de las pasas morenas, estas tienen un sabor más ácido y menos concentrado, lo que las hace un poco más versátiles para quienes buscan un dulzor más sutil en sus preparaciones.
Dónde usarlas:
- En postres caseros, tortas o batidos, aportando dulzor y un toque ácido.
- En ensaladas frescas, para un contraste interesante con verduras verdes.
- En arroz o guisos, donde su acidez equilibra bien los sabores más intensos.
- Con carnes, especialmente en preparaciones con salsas agridulces.
Son una buena fuente de fibra soluble, lo que favorece una buena digestión.



















