Estas semillas vienen peladas y listas para usar, con ese sabor ligeramente dulce y esa textura crujiente que las hace tan fáciles de comer solas o agregar a cualquier preparación. Son una buena fuente de vitamina E, grasas saludables y proteína vegetal.
Cómo disfrutarlas:
- Como snack directo, solas o tostadas unos minutos en la sartén para realzar su sabor.
- En panes, granolas o barritas caseras, aportando textura.
- Sobre ensaladas, para sumar un toque crocante.
- Procesadas hasta formar una pasta, como una mantequilla de semillas para untar.
Un dato de conservación importante: al ser ricas en grasas, pueden ponerse rancias si se guardan mucho tiempo expuestas a la luz o el calor. Consérvalas en un frasco hermético, en un lugar fresco y oscuro, para que mantengan su sabor por más tiempo.



















